¡Salva la compañía de manera épica! (espoiler: no la vas a salvar)

En algunos proyectos no te piden entregar resultados. Te piden salvar la compañía. Y eso es un problema.

Hace ya unos cuantos años, empecé a trabajar para un cliente en un proyecto (no diré qué cliente ni qué proyecto). Poco a poco empecé a darme cuenta de algo. Al principio no se notaba, pero con el tiempo me di cuenta de que había cierta urgencia. No con el proyecto concreto, sino con la compañía en general. No pasaban un buen momento. Y se notaba en cierta prisa y urgencia con que las cosas salieran bien. Los gerentes querían “salvar” la compañía. A posteriori, no es que la empresa se hundiera pero… spoiler: no la salvaron.

Sobre esa experiencia, dejo algunas reflexiones:

  • Luchar contra la marea. “When a manager with a good reputation meets an industry with a bad reputation. It is normally the industry that leaves with its reputation intact.” Se atribuye a Warren Buffet, pero cualquier sabe. No es que los gerentes del cliente fueran incompetentes, pero no se puede luchar contra la marea. Probablemente, la situación de la compañía se debía a malas decisiones tomadas años antes de ese momento y que, por aquel entonces, era difícil ver que no fueron las mejores decisiones. Y también a la evolución del sector con muchos factores que no pueden controlar (precios, competencia, costes).
  • Factura emocional. Este tipo de proyectos te puede pasar cierta factura emocional. Se te traslada la necesidad de sacar a flote la compañía. Pero por muy bien que lo hagas es posible que no lo consigas y esto puede ser muy frustrante. Es mejor mantener cierta distancia emocional sin dejar de hacer tu trabajo de manera excelente. Aparte, el proyecto era para un departamento de la compañía, pero la mala situación afectaba a toda la compañía y no sólo a ese departamento.
  • La importancia de la estrategia. Las decisiones estratégicas son importantes: siguen pesando años después pero cuando se toman no parecen tan importantes. Lo que una compañía haga a nivel estratégico va a influir en el futuro. Y no solo lo que haga sino también lo que deje de hacer. A veces se puede comprender esa importancia pero otras veces es muy difícil porque dichas decisiones se ven afectadas por eventos futuros que desconocemos. Pero en la medida de lo posible, es importante tener un buen planteamiento estratégico.
  • Lecciones aprendidas. De las situaciones difíciles se aprende. Se aprende mucho. Aunque, algunas de las lecciones sean amargas. Pero te sirve para poder capear este tipo de situaciones en el futuro.

Te he mentido un poco al principio. Realmente esto no me pasó en un solo proyecto, podría decir que en hasta tres proyectos he vivido esta situación.

¿Y tú, has vivido alguna situación similar? ¿Conseguiste “salvar” la compañía?

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